27/12/2023

¿Es demasiado tarde para mí?


En esta época de fin de año, de Fiestas, de balances y de repasar los logros (o fracasos) de uno, me es ineludible pensar en todas aquellas iniciativas que por alguna razón, o a veces por ninguna, las dejo de lado, y me quedo en un círculo vicioso insoportable en donde tengo ganas de hacer algo, veo las herramientas que tengo para llevar a cabo ese algo, me encuentro con el más mínimo contratiempo y dejo mis ganas en standy by hasta que vuelven a salir a flor de piel.

Voy a poner tres de los ejemplos más burdos y que más me marcaron durante estos años: El comenzar un podcast y/o un Space de Twitter. Hace años, cuando descubrí su significado, su potencial y su costo astronómicamente bajo, me fui intentando cultivar y empapar un poco más del género, cosa de que, llegado el momento, pudiera hacer hacer un producto que sintiera que fuera copado.

¿Cuál es el problema? En mi afán por querer hacer un producto "perfecto" (ver la entrada donde hablo sobre Coraje) busco perfeccionarme y nunca llego a un estadío en el que me sienta completamente listo.

Esto no es nada nuevo, seguramente le pase a muchísima gente. Es normal y parte de la vida el iniciar algunas cosas y que por alguna cuestión se pospongan un poco.

El problema es cuando siento que se vuelve algo casi patológico. Sin ir más lejos, tardé años en abrir este blog (!) y siento que no subo la cantidad de entradas que a mí me gustaría tener.

Una de las razones que encuentro para no avanzar en proyectos personales tiene que ver con algo que me quedó casi como una suerte de anti mantra (?): Todo está inventado. ¿Para qué voy a hacer un blog hablando sobre mi día a día o sobre lo que vivió un pibe durante su adolescencia escuchando Almafuerte? ¿Qué sentido tiene hacer un podcast sobre un contenido que seguro ya está replicado en algún otro lado?

En esta entrada no pretendo encontrar ninguna solución, sino simplemente hacer un poco (más) de catarsis a algo a lo que no le encuentro la vuelta desde hace tiempo.

En alguna etapa de mi vida llegué a tomar al toro por las astas y me propuse cambiar algunas cosas de mí mismo para llegar a una batería de objetivos. Me decidí, encaré con fuerza y lo logré. ¿Por qué no lo puedo hacer ahora?

Otro cuasi impedimento, más tonto aún, es pensar inconscientemente en que, quizás, es un poco tarde para mí. Que no llego a tiempo, que debería haberlo hecho antes, etcétera, etcétera, etcétera.

En fin, creo que pienso demasiado todo (todo eh) y eso hace que a veces no pueda tomar decisiones como a mí me gustaría. Tendré que trabajar en ello, no sé cómo aún si no es simplemente tirándome a la pileta e ir saliendo de algunas zonas de confort.

Solo espero que no sea demasiado tarde para mí.



DISCLAIMER

Las entradas vertidas en este sitio no buscan ningún propósito en especial más que el de entretener y, a lo mejor, invitar a la reflexión y a la charla entre internautas. El autor de este blog no se cree que tiene la autoridad de calificar sus posteos como "análisis sociales", aunque se sentiría complacido si alguien lo hiciera.