Decidí titularlo así para hablar de toda aquella serie, película, videojuego o material que fuera que haya salido hace bastante, pero que vi/consumí recientemente o que simplemente quería comentar porque me pintó.
Mi primer contacto con The Office, haciendo memoria, fue alguna vez haciendo zapping en la tele allá por 2009/2010. No terminaba de entender lo que estaba viendo, veía que era gracioso, pero al ver capítulos salteados, sin mucho orden, no me podía terminar de enganchar.
Pasó otro tiempo más sin darle mucha pelota, porque en ese momento no estaba con mucha intención de ver series. La última que había visto en ese momento había sido Bojack Horseman, de la que hablaré en algún momento (y sí, macho, si no ¿por qué el blog lleva su nombre?).
Durante la pandemia, dos amigos cercanos míos me instaron a que mire The Office, ya que me la pintaron como un cambio de 180° respecto a lo que estaba acostumbrado a ver en series. Me puse a ver algunos capítulos desde el celular en esas interminables noches del 2020, aunque me resultaba muy incómodo, porque la página desde la que lo veía se caía cada tanto y saltaban pop-ups de publicidad constantemente. Aparte, lo que me la bajaba era su extensión. ¿9 temporadas? La iba a terminar de ver para cuando se hiciera el partido despedida de Riquelme (que, dicho sea de paso, por fin sucedió 😅).
Pero hace unos meses, con la llegada de Netflix a casa, la primera serie que me puse a ver, casi de manera obligada, fue The Office. Y fue un no parar frenético durante todas estas semanas en las que tuve como rutina ponerme un par de capítulos al llegar del trabajo, y en algunos casos, al mediodía, mientras almorzaba, y algunos fines de semana en los ratos libres. Y en el momento en que llegó a su fin, se me mezclaron muchas sensaciones, y creo que incluso me volví a emocionar como no sé si lo había hecho antes con el final de alguna serie antes (Friends, quizás, aunque fue otra época; era solo un joven e inexperto que no veía a Ross como un tipo tóxico).
Para hablar de The Office, decidí escribir una versión sin spoilers (sí, trato de respetar aún a aquellos que nunca pudieron verla, porque yo estoy y he estado ahí) y otra con spoilers. No sé cuánto me extienda, y seguramente omita datos que para muchos son importantes, pero si no plasmo todo esto que siento dentro de poco, siento que va a ser algo que nunca voy a poder hacer.
Versión sin spoilers
Podría irme a wikipediar y decir que The Office es la versión norteamericana de una sitcom inglesa que tuvo un puñado de temporadas y bla, pero no tendría ningún sentido escribir eso acá. Quiero dar mi impresión y sobre todo mi recomendación (!) a la hora de ver The Office.
Por eso te digo que si estás viendo los primeros capítulos y ya te da fiaca, lo único que te voy a pedir, al igual que muchos otros, es PACIENCIA. La serie se ve así de rara por poco tiempo, y el ritmo ni hablar. La primera temporada es una suerte de experimento de 5 capítulos que termina de despegar en la segunda temporada.
Como en tantas otras comedias, hay lugar para el romance. Lo divertido acá, y lo que me hizo "engancharme" de alguna manera al affaire principal, es ver todos esos gestos y esas miradas que muchas veces se pierden en las demás comedias habituales, o son demasiado notorias y no deja mucho lugar a la especulación:
Cuesta mucho hablar sobre la serie sin decir algo que no se sepa y sin spoilear, así que prefiero remarcar el tema de la PACIENCIA. No es como Bojack, que hay que darle bastante tiempo hasta que despega por fin, sino que con un puñado de capítulos la vas a dejar corriendo sola. Es más, me animaría a decir que en los últimos capítulos de la primera temporada ya la serie empieza a explotar como tal.
Ahora sí, vamos a la parte más extensa.
Versión con spoilers
Sin temor a equivocarme, puedo decir que todas las temporadas son, cuanto menos, decentes. O, al menos, las más flojas son lo suficientemente competentes como para sacarme algunas sonrisas o algunos "jeje". Por supuesto, la serie entra en un bajón lógico con la partida de Michael, y se envuelve en una nebulosa un tanto extraña hasta que se consolida Andy como nuevo jefe. Por supuesto que no es lo mismo, claro está, pero creo que durante el tiempo que duró la serie desde la partida de Michael se lograron mantener capítulos en buen nivel e incluso algunos en muy buen nivel. Un ejemplo: "Last Day In Florida".
La serie ya nos venía preparando para esto tiempo atrás, cuando Michael deja Dunder Mifflin y se pone su propia empresa de papel. Pero claro, todavía lo seguíamos viendo.Todavía seguíamos al tanto de lo que le pasaba en su día a día. Pero cuando se saca el micrófono y se aleja por el aeropuerto, no sin antes despedirse de Pam, sin darme cuenta, me despedía de uno de los personajes que más sonrisas me sacaron en los últimos años.
La primera temporada, aunque tuviera ese color un tanto adusto, le quise seguir dando una oportunidad. Pero no tuve que esperar mucho porque ya en el segundo capítulo comenzaron las primeras carcajadas fuertes. Y en el medio, iba siguiendo cual Gran Hermano lo que pasaba entre Pam y Jim. Reconozco que desde Rachel y Ross que no seguía con tanta atención un romance de una serie, y en este caso, me quedo con una relación de las más sanas de todas, sin demasiadas idas y venidas y con "las cuentas claras", por decir de alguna manera, a lo largo de buena parte de la serie.
Ya desde el capítulo del partido de básquet, no me pude despegar de la tele. Fue una hermosa rutina que adopté durante estos maravillosos meses, en donde no veía la hora de llegar al trabajo para despacharme con uno, dos, tres o más capítulos por noche.
Con el tiempo, fui tomándole cariño a casi todos los empleados de Dundler Mifflin. Con algunos me llevó más tiempo, y con otros también me pasó que me terminaron desencantando un poco. Cabe aclarar que TODOS me han causado gracia en mayor o menor medida.
Sobre Michael puedo decir que es un tipo que en los primeros capítulos lograba ponerme incómodo desde la comodidad de mi casa con todos los comentarios que iba haciendo, pero que se empezó a ganar mi corazón desde el primero y hasta el último "That's what she said".
Empezó a mostrar que era un tipazo ya desde los primeros capítulos, con un gran gran gran gesto cuando fue a la exposición de Pam y compró su obra.
Con él transitamos lo que era pasar por una relación sumamente tóxica (aunque ¿excitante en cierto punto? con Jan), y vimos más que nunca sus sentimientos más profundos, con un summum en el capitulazo titulado "Dinner Party". Cuando llegó Holly a su vida, creo que todos supimos que iba a cobrar un sentido aún más fuerte más adelante.
Uno podría pensar que en el capítulo de los juegos de la empresa se le había dado un "cierre" a la historia, pero tiempo después ¡zas! su regreso a la empresa en reemplazo de Todd.
Ya me habían dicho que en algún momento Michael no iba a estar más en la serie, y quise hacerme el tonto, pero un día...simplemente se fue.
No voy a negar que la serie cambió un poco; fue algo raro que, de un día para el otro, en la oficina no se hablara más de Michael, salvo alguna que otra mención aislada. Parecía que se hubiera muerto.
No estoy de acuerdo cuando se dice que la serie terminó cuando se fue Michael. Remarco que si bien es cierto que la calidad de los capítulos bajaron un poco, la seguidilla de jefes que pasaron hasta la llegada de Andy no estuvo del todo mal. Sí debo confesar que la llegada de Robert California fue un embole total, y que no veía la hora de que se terminara todo eso.
Cuestión, que me fui empezando a despedir poco a poco de la serie, que me seguía haciendo reír...hasta el último capítulo.
Yo sabía que Michael iba a hacer un pequeño regreso en algún momento. Y veía que ese regreso nunca llegaba. Pero en ese último capítulo...hermano, lo que lloré.
De por sí ver el epílogo de una serie que me quedó marcada como una de las mejores comedias que había visto era bastante emocionante. Pero verlo a Michael en la habitación de Dwight, ya más canoso, y casi sin hablar, me hizo lagrimear como pocas veces lo hizo una serie.
Me hubiera gustado que hablara un poco más, que tuviera más participación, aunque entiendo que si tenía más líneas de diálogo, se iba a arruinar un poco la sorpresa. Y está bien que se haya mantenido un poco el misterio.
Y como quien no quiere la cosa, en unos meses empecé y terminé una de las comedias que más disfruté en mucho tiempo.
Con un humor diferente, un tanto alejado de lo que estaba acostumbrado pero con un reparto espectacular y sin grandes fallas, aún en su momento más crítico, que fue durante la salida de una de sus grandes figuras (la otra es Dwight, sin dudas).
Quizás en algún momento la vuelva a ver. Difícil en el corto y mediano plazo, pero quién sabe. En cierto modo me da algo de temor verla de vuelta, porque sé que no voy a sentir lo mismo que la primera vez que la vi.
EPÍLOGO
Cada tanto vuelvo a ver los castings para The Office y creo que el que más me llama la atención y el más interesante como posible Michael Scott es sin dudas Bob Odenkirk. No malinterpreten, Steve es sencillamente perfecto como Michael Scott. Pero Bob es Bob. Otro que hubiera sido un gran Dwight es Patton Oswalt, ya que me parece que tiene la cuota justa de irritabilidad para interpretarlo.
Pues bueno, eso fue todo chavales. No os olvidéis darle a laik y hacer clic en la campanita. Será hasta el próximo vidio, como dicen los niñatos de hoy en día.