24/10/2023

Justo que te vas

Año 2009. Verano. Calor. Una humedad insoportable.

Quien escribe estas líneas era apenas un simple adolescente que empezaba a salir al mundo. No la pasaba bien, había tenido demasiado en los últimos años en la escuela. Los amigos no faltaban pero tampoco abundaban, se sentía bastante solo. Había encontrado en el fondo de la casa un cuartito en el que podría estar tranquilo y a solas con sus historietas y su equipo de música.

El año anterior llegaría la internet de banda ancha a casa. Con ello, Ares. Con ello, descargas de toneladas y toneladas de música.

Un buen día, me digno a comprar algunos CD virgen y con ello a poner decenas de canciones en un disco que terminé titulando con marcador negro "Compilado 1" para escuchar en el fondo.

En ese disco tenía temas de algunas bandas de las que no conocía mucho y quería indagar cómo sonaban, ya que hasta ese momento mi universo se reducía a lo que podía escuchar por terceros y algunos discos de Rata Blanca que me habían regalado hacía tiempo. Algunos de los temas que me acuerdo que estaban eran: Electric Eye y Painkiller de Judas Priest, Highway Star y Smoke On The Water de Deep Purple...y El Pibe Tigre, Toro y Pampa y A vos Amigo de Almafuerte. Ah, y Tu Eres Su Seguridad de Hermética.

Ya había tenido mis tímidos acercamientos con el metal argentino, pero fue en ese disco recontra pirata que debo tener por algún lado en donde pude familiarizarme con Ricardo y su música, sus letras y, por ende, su forma de ver la vida.

A partir de ahí, empecé a meterme más de lleno con su historia: Desde sus inicios en V8, pasando por su gloriosa etapa (y su posterior separación) en la H y llegando hasta Almafuerte. 

Por supuesto, a lo largo de los años vi pasar su (exitosa) etapa solista entre tangos, milongas, zambas y metal pesado, llegando a compartir algunas canciones con mi viejo incluso. Estaba frente a una figura de dimensiones inmensas, amado y odiado pero jamás olvidado, como leería alguna vez.

El imaginario popular lo recuerda por sus entrevistas con Beto Casella o sus últimas apariciones que  mostraron una imagen muy diferente a la que había dado durante décadas anteriores, pero no me quiero detener en esto. Yo prefiero recordarlo, como alguna vez dijo, como un tipo que cantaba "lo que el corazón debe", y como uno de los tantos que me acompañó en momentos de mucha soledad y que me dio más razones para que el metal pesado ocupe un lugar muy especial en mí.

También me gustaría recordarlo como un tipo que me logró acercarme un poco más al tango (y que cada vez creo más eso de que "en cualquier momento te llega") y que me enseñó que en el mundo hay injusticias, pasan cosas malas y que hay que elevar la voz por ello.

También me ayudó a revalorizar el valor de la palabra "amistad", tan presente en sus canciones, y en donde imaginaba, siendo muy chico aún, con Toro y Pampa, con compartir alguna vez con amigos "carne asada, pan, agua y vino".

Voy a lamentar toda la vida no haber podido ir a verlo al menos una vez. Y que esto me sirva como un un recordatorio más de aquella frase que reza "no dejes para mañana aquello que puedas hacer hoy". Me quedo con el consuelo de que musicalizaba las columnas de recitales que hacía allá a lo lejos y hace tiempo en Música Sin Comprimir con Trillando La Fina.

Con Ricardo reí, lloré, me emocioné, reflexioné y mucho más. Y eso no lo logra cualquier artista.

Ojalá pueda seguir descubriendo su música como el primer día, y ojalá a todos le llegue en algún momento su cuotita de música de Ricardo en algunos de los muchos formatos que se desempeñó.

Gracias por acompañarme en algunos de mis momentos de mayor soledad. Lo seguirás haciendo para siempre.

Y recuerden:

No te des por vencido ni aún vencido

No te sientas esclavo ni aún esclavo...

DISCLAIMER

Las entradas vertidas en este sitio no buscan ningún propósito en especial más que el de entretener y, a lo mejor, invitar a la reflexión y a la charla entre internautas. El autor de este blog no se cree que tiene la autoridad de calificar sus posteos como "análisis sociales", aunque se sentiría complacido si alguien lo hiciera.