10/08/2023

La significancia de lo significante

No sé qué me pasa que me agarró un atacazo escritor (?) pero pido calma que dentro de poco volveré a la programación procrastinadora habitual.

El otro día me encontré con un Tweet que, en caso que te dé fiaca entrar, te lo dejo por acá.

La publicación citaba unas declaraciones de Paul Thomas Anderson acerca de las carreras de cine, y la usuaria @iamjulig comentaba lo siguiente:

Más allá de estar de acuerdo con el tweet (si a vos te resulta significativa una película, por más simple o comercial que parezca, ya cumplió un objetivo, y llegado al caso, la película es significativa para vos y no tienen por qué serlo para los demás), me puse a reflexionar acerca de alguna película significativa para mí, y la verdad es que tengo varias, porque muchas de ellas las vi en determinados momentos de la vida, y si bien algunas pueden sonar bastante fuera de lo normal, prefiero empezar hablando de una película con un elenco y directores consagrados, para hacerme el culto nomás (?).

Para poner en claro algo: AMO la obra de Al Pacino, AMO El Padrino y AMO Scarface, así también como Heat (en algún momento seguramente ocupe ese lugar en mi podio personal), pero hoy me acordaba y quería dedicarle esta publicación a Carlito's Way, esa joyita de Brian De Palma que acá nos llegó principalmente por la actuación de Jorge Porcel y que, a mi parecer, está un poquito opacada dentro de la riquísima filmografía de Alfredo James.

Debo confesar que lo que me instó a buscarla fue justamente eso, el morbo que me provocaba ver si era posible que Al Pacino y Porcel compartieran escena. Y me terminé encontrando con una peli que mezcla en su justa medida acción, drama y romance sin irse demasiado a los extremos. ¿Mete guerra de mafias? Me sirve. ¿Mete a Al Pacino con barba? Me sirve. ¿Mete una estética que recuerda al GTA Vice City? Me recontra sirve.

Si bien la vi varias veces, recuerdo en particular una de esas veces en que me preparé especialmente para verla (no sé si fue la primera). Estaba pasando por un momento de redescubrimiento conmigo mismo fenomenal, y a eso se le sumaba una época de salidas con amigos sin parar. En medio de uno de esos findes, que la estaba pasando muy bien, y era consciente de ello, decidí tomarme un rato 100% para mí.

Como si de un ritual cabulero se tratase, me puse a buscar la película en la notebook, la conecté vía HDMI a la tele, me puse una medida de Red Label en la mesita de luz, un poco de chocolate, y arranqué. Al terminar, no paraba de llorar como un tarado.

No voy a andar spoileando la película para quien aún no la haya visto (y si lo hace, que me cuente qué le pareció), pero hoy pensaba que, de no haber visto Carlito's Way en el contexto tan especial en que la vi, quizás no hubiera resultado tan significativa para mí. Si la hubiera visto como una peli más, echado a un costado de la cama, mirándola desde la notebook, decidiendo si verla o estudiar para un examen, a lo mejor habría pasado como una peli más. Pero, de alguna manera, a diferencia de quien se encuentra con una peli de casualidad y le ocurre una suerte de revelación que hace que esa peli adquiera un significado especial, en este caso pareciera que yo mismo decidí que esa peli sea especial en mi vida. Quería que fuera así. Deseaba que fuera así.

Y así fue.

Hoy que está fresco y el día tiene una atmósfera un tanto melancólica, recomiendo de manera tajante verse "Carlito's Way". Y, por qué no, darse un tiempo para uno mismo y mimarse.

¿La calle "un blog con un cierre copado"? Me mataste loco, no soy de por ahí.

DISCLAIMER

Las entradas vertidas en este sitio no buscan ningún propósito en especial más que el de entretener y, a lo mejor, invitar a la reflexión y a la charla entre internautas. El autor de este blog no se cree que tiene la autoridad de calificar sus posteos como "análisis sociales", aunque se sentiría complacido si alguien lo hiciera.