22/03/2024

Todos los canales van al cielo (sobre el fin de I-SAT y Much Music)

El cierre de un canal de televisión nos afecta a un grupo cada vez más reducido de gente. Incluso, debo decir que las partidas de I-Sat y Much, aunque las lamento y bastante, no se comparan a lo silenciosamente triste que resultaron para mí las partidas de Magic Kids y de Fox Kids (sí, está bien, se "reconvirtió" en Jetix, pero no siento que ya no era lo mismo).

Pero ahora no quiero dedicarle tiempo a estos dos pequeños baluartes de mi infancia, sino que quiero concentrarme primero en los protagonistas de estos días. Parto de una base no menor, y es que el cable era un gusto que pude disfrutar relativamente poco en mi infancia a comparación de otros chicos de mi edad. Por un lado mejor, porque sino quién sabe en lo que me hubiera convertido (?).

Del Much no recuerdo mucho (cuak), pero sí me quedó una suerte de "regla general" a inicios de los 2000: MTV era más para ver programas, y el Much era para escuchar música en serio. Las primeras imágenes que se me vienen son del autor de este blog asustándose (!) con el videoclip de "Western" de Attaque77 y conociendo a Intoxicados y su "Señor Kiosquero". En cuanto a programación, no puedo no mencionar a Cupido, que logró sacarme unas cuantas carcajadas en más de una ocasión cuando el tener pareja o siquiera pensar en ello me era algo totalmente ajeno.

Qué le pasaba a la gente en Cupido, por favor

De I-Sat sí tengo muchos más recuerdos. Películas bizarrísimas con las que me podía cruzar en los horarios más insólitos, algunas tardes disfrutando de Episodes cuando era una serie que acá casi ni llegaba (la recomendé en otra entrada de este blog), y, antes de que estuviera de moda, viendo mis primeros capítulos de The Office, mirando maravillado al amigo Steve Carell haciendo de las suyas cuando todavía la serie seguía al aire, y pensando cuándo podría volver a ver esta maravilla completa (spoiler: eso llegaría más de 10 años después y lo comenté en la primera entrada de este blog, qué PNTero que estoy).

Qué fruta noble The Office

I-Sat también me dio varias películas en idioma original que se tradujeron en solitarias pero felices jornadas que bien podían ser pizzas con mis viejos mirando El Vengador del Futuro (la original, la de Arnold, no el otro intento que quisieron hacer años después), El Diablo Viste A La Moda (uno de mis más grandes placeres culposos cinematográficos) o la peculiar Baseketball, que pude ver poquísimas veces en mi vida, y una de ellas fue por la pantalla de I-Sat.

Mención aparte al Show de Eric Andre, que pude disfrutarlo muchísimas veces por ahí, y que me parece el falso late night show al que todos aspiran pero pocos llegan. Si lo que antes mencioné era de culto, The Eric Andre Show es materia obligada para los amantes del humor absurdo. Aprovecho también para preguntar si a alguien no se le cayeron todos los capítulos del programa en algún pendrive olvidado que alguien quiera compartirme por motivos estrictamente criptográficos.

Más acá en el tiempo, si bien paulatinamente fui dejando de consumir tele en general, cada tanto me hacía una zappingueada (?) furiosa y una de las paradas obligadas seguía siendo I-Sat, y particularmente los cuentos de Alberto Laiseca, que lograban ponerme más que incómodo y sumar un porotito más mi insomio recurrente.

Hace tiempo se sabía que el final de I-Sat era algo al caer. Coincido con la postura de algunos usuarios en X que se lamentaban que la calidad de las películas se haya quedado tanto en el tiempo, ya que, si bien le aportaba una suerte de estilo propio, algunos títulos eran simplemente inmirables para estos días. Aún así, al momento de salida de este blog, me acabo de enterar por redes que aún el canal sigue vivo en algunos cableoperadores. Igualmente, será cuestión de tiempo para que diga definitivamente adiós de todos los televisores del país (y aledaños).

Algo que me llamó la atención en redes y que vi que muchos mencionaron es el Tumblr del canal, que se ve que generó una suerte de comunidad de nicho súper unida. Si alguien tiene algún dato sobre eso, me gustaría que me lo cuente.

A lo mejor es la edad, o el hecho de que se avisó con tiempo del final de I-Sat, pero siento que no me afectó ni el 10% de lo que lo hicieron Magic y Fox Kids.

Las artísticas, los bumpers, la programación... qué canal del recarajo

El final de Fox Kids fue algo silencioso. De a poco veías que la estética del canal no era la misma, y si bien se mantenía gran parte de la programación, las secciones, los cortos y especiales, notabas que todo tomaba una tonalidad más ¿frutiger aero? con un robotito con un solo ojo (tuve que googlear para saber que la mascota de Jetix se llamaba Jay) sobrevolando una ciudad cuasi futurista y fundamentalmente gris.

No me voy a engañar, disfruté de Jetix en los últimos años de mi infancia (y lo valoré más cuando llegó Disney XD que fue quizás el momento en que me di cuenta que ya estaba un poco grandecito para todo eso), pero no tiene punto de comparación con lo que era ver Fútbol con Juan Carlos, a la injustamente vilipendiada Ángela Anaconda (desde estas humildes líneas reivindicamos lo que fue una de las apuestas más raras y exóticas que se hicieron para la animación infantil) o la maratón de superhéroes pre multiverso Marvel con el Hombre Araña de los 90, seguido por los X Men de los 90 (quien la haya visto estará recordando la musiquita de la intro, y si no es así la dejo acá) y después los Power Rangers Fuerza del Tiempo, además de un larguísimo etcétera que incluye las noches de Escalofríos y Gárgolas, los mediodías de Los Padrinos Mágicos y mucho más pero ya me cansé de subir links externos.

El Dato Niembro: Tuve de profesora a Ángela Anaconda, ¿y ustedes pobres? 

Si bien disfruté mucho de todos los canales de dibujitos de ese entonces y creo que hasta podría hacer una entrada de prácticamente cada uno de ellos (el viejo Cartoon, Nickelodeon, Disney Channel), uno que ayudó a crear un lazo muy especial con la gente principalmente por ser bien argento fue el Magic, nuestro representante local de aquel entonces en la amplia paleta de ofertas para pasar el rato y compitiendo de igual a igual con verdaderos tanques de la industria.

Me resulta un tanto difícil ubicar el primer recuerdo del Magic, pero creo que se remonta a una de las tantas veces en que fui de mis primos y quedé impresionado con la "tecnología de punta" de la que hacía alarde A Jugar Con Hugo, una vil mentira de la que supe la verdad supe años después. Todavía me acuerdo cómo me habían engañado haciendo que llamaban por teléfono al programa y hacían de cuenta que estaba jugando, como el hermanito más chico que está "jugando" a la Play con el joystick apagado.

Desde este humilde espacio va un afectuoso saludo a la gran Gaby Roife

Cabe destacar como un mini asterisco que hace poco pude vivir en carne propia lo que era A Jugar Con Hugo desde el teléfono, como se pretendía que debía jugarse, y si bien perdí como en la guerra, estuve un buen rato enganchado a varios de los niveles del ¿troll?¿ogro?¿duende? más querido por aquellos años.

Después, la mayor parte de mis recuerdos son en la casa de mi nonna, donde pasaba desde gélidos inviernos hasta intensos veranos con el Magic durante largas horas. Ahí descubrí que había un Dragon Ball y un Dragon Ball GT, que había un anime llamado Slayers (serión de culto total), que existía la serie de ¿Dónde Está Wally? (lo de hacer series de cualquier personaje no es cosa de ahora) y un sinfín de otros clásicos de todos los tiempos que aún hoy me debo rever.

¿Sentís ese aroma? Huele a plastilina... y a historia

Claro que muchas veces ganaban la pulseada otros canales. Nickelodeon tenía a Bob Esponja y Cartoon Network tenía a los Cartoon Cartoons, por solo poner dos ejemplos, pero el Magic de vez en cuando sorprendía y te mandaba algún Beast Wars o algún Supercampeones.

El final del Magic fue mucho más abrupto y sin anestesia en mi caso: Un día en lo de mi nonna, haciendo zapping, me encuentro con que la grilla no era la habitual. Se había ido. Había desaparecido. Pensé "debe ser un error, en algún momento va a volver". Pero ese día nunca pasó.

No voy a decir que lloré a mares o que tuve que ir a terapia por el final del Magic porque sería cuanto menos exagerado. Pero sí me quedó una mini sensación de vacío, esas que sentís cuando te das cuenta que hay cosas que no se van a repetir.

Cuando empecé a tener banda ancha en casa, una de mis primeras tareas de investigación era ver si alguien había logrado revivir al Magic o a Fox Kids, o si había algún indicio de que alguno de estos canales iba a volver.

Enorme había sido mi alegría cuando por los 2010 había encontrado una página de un loco que había agarrado varios de los dibujitos viejos de Fox Kids en español latino y los retransmitía las 24 horas. Si bien no tenía ni las artísticas ni los bumper ni nada que remita directamente a Fox, salvo algún logo perdido por ahí, parte de su esencia residía en ese .com.

Del Magic me costó un poco encontrar alguna página estable. Se me vienen a la mente algunas que hicieron intentos más que dignos pero que se caían a las pocas semanas y a las que, vamos a ser honestos, no seguía con mucha devoción por el simple hecho de que sabía que eso podía tener un final muy abrupto.

Un día, ya de más grande, me encontré con una iniciativa que me parecía, cuanto menos, prometedora: Hacer la programación de un día entero del Magic con artística y bumpers nuevos, y llamando a algunas de sus antiguas figuras para que hagan mini apariciones a lo largo de la transmisión, además de su histórico locutor Rafa Hernández (que encima me enteré escribiendo estas líneas que falleció hace relativamente poco) para presentar los diferentes programas.

Rafa Hernández marcó a una generación con el eslogan del Magic "algo grande para los chicos"

La apuesta había salido muy bien. Si bien ese día estaba haciendo mi vida de adulto joven (?) me aparté un rato a la noche para disfrutar de unos buenos capítulos de Detective Conan y de sentirme, por un ratito, ese pibe de 8 años cuyo Power Ranger favorito era el verde y pensaba que Mambrú iba a seguir por muchos años más.

Ese chico siguió creciendo y paulatinamente fue dejando de lado su búsqueda del Santo Grial cablístico, y si bien ya está convencido de que el Magic y Fox Kids nunca volverá, decidió terminar esta entrada con un sabor un poco más dulce.

Esta página recrea de una manera recontra fiel el antiguo Magic adaptado a estos tiempos: En base a las donaciones de los espectadores, podes agregar una serie de la época a elección por algunos días o cambiarle el horario a alguna serie. Y la verdad me parece una propuesta fantástica.

Está bien, no está Gaby Roife diciéndote que apretes el 4 o el 8, ni tampoco está Lionel Campoy para contarte cómo es el nuevo Mortal Kombat 4 y lo copado que es el personaje de Quan Chi (aunque podes descargar programas antiguos de Hugo o de Zona Virtual por fuera de la grilla habitual) pero, citando un conocido programa de esta época, hay algo ahí. Y, al menos, por un rato, podés abstraerte de todo lo malo que pueda pasarte en la jornada y volver, aunque sea en lo espiritual y solo por un rato, a una era en la que tu preocupación más grande era que volvieran a repetir Dragon Ball desde el inicio por cuadragésimo novena vez en el mes.

Todo esto más este capítulo de Rayos Catódicos (recomendado) me hicieron plantear algo sobre lo que está bueno reflexionar: ¿Está bueno volver a donde uno fue feliz?

Lo dejamos para la próxima porque dudo que alguien haya llegado a leer hasta acá. Si alguien lo hizo, hagamelo saber así sé que no le estoy escribiendo únicamente a mis familiares más cercanos y a algún loco con mucho tiempo libre.

DISCLAIMER

Las entradas vertidas en este sitio no buscan ningún propósito en especial más que el de entretener y, a lo mejor, invitar a la reflexión y a la charla entre internautas. El autor de este blog no se cree que tiene la autoridad de calificar sus posteos como "análisis sociales", aunque se sentiría complacido si alguien lo hiciera.