07/03/2024

Ángeles Fuimos


Esta es una generación muy particular, porque creo que veremos partir a muchos más ídolos de los que vamos a ver surgir.

Hoy se supo que Akira Toriyama se nos fue y una partecita de la infancia de varios se va con él.

Quien alguna vez haya oído hablar de Dragon Ball sabe que se trata de un fenómeno que trascendió generaciones y que sin duda marcó a una cantidad inconmensurable de jóvenes y no tanto. Después de todo, ¿quién no sabe quién es Goku?

Claro que podemos hablar de muchas de sus otras obras que también tuvieron un gran impacto en la cultura popular de los últimos años. Para no quedar como un hipócrita, solamente voy a hacer mención a una de estas obras de las que formó parte y que consumí con avidez, que fue el Chrono Trigger; para muchos, uno de los mejores juegos de rol que jamás se hayan hecho, con un diseño único de personajes que solo podía venir de la mano de Toriyama. Si alguien aún no sabe de lo que estoy hablando, pido que le den una oportunidad al Chrono Trigger, así sean reacios a los videojuegos, y déjense llevar por una aventura fuera de estos tiempos.

Ideal para musicalizar

Ahora sí, vamos con lo que todo el mundo conoce. A modo de disclaimer, he de decir que no me considero un sabelotodo de la saga de Dragon Ball ni mucho menos, aunque sí creo haber consumido más que suficiente como para tener una opinión mínimamente formada. Si quieren buscar la opinión de fanáticos hardcore pero bien hardcore de Dragon Ball, pueden ver el contenido de SAeNcSA que es, a título personal, una de las personas que más sabe de la materia y encima de habla hispana.

Dragon Ball llegó a mi vida, lógicamente, de muy chico, en una época súper inocente, y en mi caso empezó por Z. Algo un poco fuerte quizás para mi edad, pero que de alguna manera ya me enseñaba, a su modo, que también había gente mala en el mundo. Un día apareció por casa la película del Árbol Sagrado y fue durante un buen tiempo todo lo que podía consumir de Dragon Ball, con lo cual mi conocimiento fue bastante limitado durante algunos años.

De yapita, dejo la peli para quien no la haya visto

Aún así, ya podía rescatar de Goku algo que me acompañaría a lo largo de toda la serie, y es el nunca bajar los brazos aunque lo que tengamos enfrente parezca imposible. Esto solo sirvió para que no solo yo sino millones y millones de personas empezáramos a empatizar con ese tipo que se mataba a piñas con cualquier malo que se cruzara pero sin perder la sonrisa.

Pasa el tiempo, y voy encontrándome con más cosas de Dragon Ball con las que fui cultivándome aún más. Para empezar, unas revistas de Dragon Ball GT españolas espectaculares que me sirvieron como enciclopedia para saber aún más del universo, y que me mostraba que además de un Dragon Ball y de un Z, había un GT, y que ese era "el final".

Los últimos minutos de GT me siguen dando escalofríos como cuando era chico

Otro contenido muy importante fueron al menos 4 videojuegos de la saga, la mayoría de ellos en 2D y en japonés, que si bien se me hacían inentendibles a la hora de seguir la historia, me cautivaban por los colores, la jugabilidad y por el simple hecho de sentirme partícipe de la historia que hasta ese momento solo veía como un mero espectador/lector.

Pero creo que el verdadero momento en el que empecé a sentirme inmerso en la historia de Dragon Ball Z fue cuando descubrí que en Youtube estaban colgados todos los capítulos de todas las sagas. No sé quién corno seas, pero miguel1231234 (así era el usuario), desde donde estés te agradezco enormemente compartir al mundo algo que hasta ese momento me era bastante esquivo.

Fue un no parar: Consumí cientos de capítulos, al menos hasta bien entrada la saga de Majin Boo, que después fui viendo de forma más pausada, al igual que GT y el primer Dragon Ball, al que llegué un poco tarde pero que pude disfrutar igual. Era rutina llegar del colegio, en donde no la pasaba tan bien, y prender la compu para verme uno, dos, tres, cinco, diez capítulos hasta que se hiciera tarde. En una época un poco gris, Dragon Ball era de lo poco que me alegraba el día. La variedad de personajes, sus diseños, sus sentimientos, los mundos que habitaban y la sensación de entusiasmo y de estar viviendo una aventura eran motivo suficiente para estar pegado a la pantalla durante largas horas.

Ahí fue cuando empecé a ver otra gran característica de Goku: Que con varios (no todos) los malos a los que se enfrentaba, les daba oportunidad para redimirse. Algunos de ellos se pasaban a su bando, ya sea como amigos o compañeros de aventuras, y los otros, aquellos que no se redimían, simplemente eran derrotados. De esa característica compasiva de Goku saldría un personaje con el que me quedaría fascinado por tener uno de los arcos argumentales más ricos de toda la saga. Me estoy refiriendo a Vegeta.

Sería un poco cliché poner su sacrificio contra Majin Boo, así que prefiero poner este momentazo

Acá alguien podría hacer una pausa y comentar que en realidad hubo enemigos que él no derrotó pero que sí derrotaron los guerreros Z como el caso de Cell o mismo que el propio Vegeta que se termina aliando a Goku más por conveniencia pero otra cosa pero va a convertir esta entrada en algo mucho más nerd de lo que ya es y no es la intención. Hecho este comentario, seguimos.

Con todo lo que había consumido a esta altura ya me sentía hecho. En el medio fui viendo las demás películas y me quedé totalmente asombrado con los últimos juegos que habían salido hasta ese momento para la Play 2. Siempre voy a tener al Budokai Tenkaichi 3 como uno de los mejores juegos de pelea de todos los tiempos y dudo que se vaya de ese podio.

Claro que la vida va avanzando y uno va perdiendo interés en algunos consumos, y si bien Dragon Ball ya era parte de mi vida porque ya había reído y ya había llorado con la serie (la muerte del Señor Robot, la muerte del Androide 16, la última muerte de Piccolo en GT y el propio final de GT son los momentos que más rankean alto en mi top), sentía que era parte de otro momento de mi vida.

Pero un día, luego de que hubiera pasado un tiempo que el bichito de la curiosidad me haya picado, decidí darle una oportunidad más de grande y me puse a ver Dragon Ball Super. No sé si fue el factor nostalgia o qué, pero me terminé devorando la serie en pocas semanas. Por un rato volví a esas tardes colgado a la pantalla del monitor de tubo con Youtube.

Volviendo a lo inicial, porque se me hizo recontra extensa la entrada: ¿Cómo no me voy a poner triste con alguien que formó parte de mi infancia y mi adolescencia durante años y años? ¿Cómo no me voy a lamentar por alguien que enseñó a tener compasión aún con los seres más despreciables? ¿Cómo no voy a acongojarme con alguien que fue dejando pequeñas lecciones de vida a lo largo de cientos de capítulos?

El Maestro Roshi supo tener sus grandes momentos a lo largo de la serie y este es uno de ellos

Akira Toriyama le cambió la vida para bien a millones de jóvenes en todo el mundo, y creo que ya es motivo suficiente para lamentar su partida y agradecerle por tantos buenos momentos vividos.

Dejo para el final la frase con la que cierra su carta Eiichiro Oda, creador de One Piece, y uno de los tantos discípulos que dejó Toriyama gracias a su obra:

Que el cielo sea un mundo tan alegre como el que imaginaste




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Las entradas vertidas en este sitio no buscan ningún propósito en especial más que el de entretener y, a lo mejor, invitar a la reflexión y a la charla entre internautas. El autor de este blog no se cree que tiene la autoridad de calificar sus posteos como "análisis sociales", aunque se sentiría complacido si alguien lo hiciera.