Sí, ya sé. A lo mejor es una locura o un sinsentido. Pero si nos ponemos a pensar, quizás no sea tan raro.
Es más, me animo a proponer otro título (al divino botón porque ya decidí que va el de arriba): Ya no existe el aburrimiento como tal.
El otro día, aburrido (cuak) en Tiktok, me encontré con un video de un chabón (te lo dejo más abajo) que empezó con una gran verdad: Los millenials deben ser la última generación que hayan experimentado el mundo de una forma diferente a como la conocemos ahora.
Para los de la generación millenial, les pido que hagan un ejercicio: Tengan en su mente 3 recuerdos de la infancia. Bien. Trata de recordar algunos detalles, qué edad tenías, etcétera. Ahora te pregunto: En alguno de esos 3 recuerdos, ¿tenías un celular en tu bolsillo o en tu mano?
Antes, estar tirado en tu pieza sin hacer mucho era un embole, sí, no nos vamos a andar engañando. Pero era en ese momento donde muchas veces salían las mejores ideas, o donde uno podía hacer catarsis y ver las cosas desde otra perspectiva, aunque se fuera chico.
Quizás sea una tontería, pero la creatividad de los chicos a la hora de armar juegos es otra de las cosas que considero que se van perdiendo poco a poco, o al menos creo que no tienen la capacidad de inventiva que creo que tenían hace un tiempo, a menos que se los incentive hasta el cansancio.
Siempre me acuerdo que, de chico, con mis amigos o mis primos jugábamos a prácticamente de todo, y con un laburo previo más que meritorio. No me olvido más que con uno de mis primos jugamos a organizar una obra de teatro con mi vieja como única espectadora en donde pensamos en el argumento, en utilería y hasta en un telón que se abría y cerraba, esto último obra de mi primo. No quiero sonar a viejo pero ¿cuántos pibes se pondrían a hacer eso ahora? Quizás ese empeño ahora se vea reflejado en los cosplays por ejemplo (?), aunque a un nivel diferente.
Inclusive la socialización corre diferente ahora. Hasta el hecho de jugar a los jueguitos era, en su momento, una actividad para hacer con los pibes pero con todos juntos en una casa, o en su defecto en el cyber, en internet o por LAN. Jugar online con gente de todo el mundo era un poco una rareza a la que, por lo menos yo, no estaba muy acostumbrado. Está bien, alguno dirá que todavía se siguen haciendo juntadas en casas, y es verdad. No sé si a ustedes les pasa, pero en cualquier reunión a la que voy, en algún momento aparece alguna pantalla, fundamentalmente el teléfono o el smart TV, y lo que empezaba siendo una reunión con amigos pasó a ser una reunión de amigos pero con cada invitado en su propio microuniverso.
Ya no hay momento para aburrirse, no existe, salvo que se corte la luz (y a veces ni siquiera). Siempre abrimos el teléfono, Twitter o Instagram cada cierta cantidad de ¿minutos? para ver si algo de lo que está ahí cambió, igual que cuando abrimos la heladera seguido para ver si mágicamente apareció un kilo de helado en el freezer.
Dejemos de lado por un momento a los adolescentes, ya que ya está recontra normalizado que usen teléfono. Me refiero a chicos chicos, pre preadolescentes que no saben lo que es estar tirado en la cama sin hacer absolutamente nada un domingo a la tarde. Donde era divertida cualquier cosa, hasta acompañar a tu viejo a lavar el auto. Los pocos que llego a conocer tienen pocos momentos de interacción entre sus pares y menos aún con los mayores. Todo se resuelve con darle el teléfono un rato "así se entretiene". Qué se yo, por mi parte puedo decir que de chico recuerdo varias cosas, que si bien la tecnología estuvo presente desde mi infancia, esta ocupaba solo una parte de mi día a día cuando salía del colegio o los fines de semana. Ojo, también puedo pecar de pesimista y de prejuicioso, pero también estoy seguro que un enorme universo de pibes y pibas tienen muy poco presente las pantallas en su vida y se dedican más a jugar cosas de chicos.
Esto es sin ánimo de quedar como el abuelo Simpson gritándole a la nube. Solamente vuelvo a plantear lo que dice el tiktoker en el video en cuestión: Aburrirse estaba bueno, y quizás estaría bueno que nos aburriéramos de vez en cuando.
Para cerrar, me gustaría esta vez poder tener un diálogo un poco más activo con quien lea esto. ¿Estaba bueno aburrirse? ¿Está bueno no aburrirse como ahora y estar constantemente pegado a una pantalla con la dopamina totalmente descontrolada? ¿Había antes más creatividad a la hora de jugar siendo niños? ¿Hay más creatividad ahora?